PROYECTO DE PRODUCCIÓN Y SALUD COMUNITARIA EN EL ALTO SAN JUAN
(1996– 1999 / Chimborazo)
En busca de asegurar la producción sostenida de alimentos e ingresos, y mejorar el estado de salud comunitaria, se ejecutó el proyecto que ha beneficiado a 212 familias de 4 comunidades indígenas del sector alto andino de la parroquia San Juan de la Provincia de Chimborazo en el Ecuador.
En general el proyecto ha cumplido en un alto porcentaje con las metas establecidas en el mismo. El proyecto estuvo estructurado con los componentes de riego, crédito, producción agropecuaria y salud. Los componentes de riego y crédito a través de bancos comunales han generado experiencias importantes que han permitido, ser analizadas para el diseño de otros proyectos.
La organización de las mujeres y su participación en la administración de los bancos comunales y en los centros de salud, junto con la participación de la población en la construcción de la infraestructura de riego, constituyeron los principales logros del proyecto.
La ejecución del proyecto ha tenido dos instituciones aliadas, el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INIAP) con quien se ha trabajado en la validación de semillas y capacitación, y la Escuela Politécnica de Chimborazo en el mejoramiento de pastos nativos.
RIEGO
El proyecto concluyó con el apoyo en la construcción de 1.000 metros del canal de riego de la comunidad La Delicia, quedando pendientes otras obras que están siendo atendidas por el Consejo Provincial de Chimborazo y en estudio para su conclusión por el Proyecto Calpi.
PRODUCCIÓN PECUARIA
La mayoría de la población del sector del San Juan se dedica a la crianza de cuyes y ovinos, actividad a la que consideran el capital económico más importante de la familia.
Catholic Relief Services (CRS) apoyó las actividades agropecuarias mediante la asistencia técnica en el manejo, sanidad y mejoramiento genético de los animales, especialmente, especies menores. Posteriormente, se destinaron créditos para financiar la ejecución de varias actividades pecuarias.
PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
La actividad agrícola prácticamente estuvo a cargo del INIAP, con quien se mantuvo un convenio por aproximadamente dos años. La actividad del INIAP estuvo dirigida a la capacitación, formación de promotores, validación de semillas de papa, cebada y haba, y a la formación de grupos semilleristas para la producción y multiplicación de semillas.
La coordinación con el INIAP fue totalmente positiva, más aun cuando el INIAP continúa en el área realizando en seguimiento correspondiente a las acciones indicadas, con preferencia en la producción y multiplicación de semillas de papa.
CRÉDITO
Los Bancos Comunales se desarrollaron bajo los siguientes criterios: serían administrados exclusivamente por mujeres, las socias debían pagar una cuota o un aporte inicial para alimentar su interés y sentido de propiedad, y CRS entregaría un aporte para capitalizarlos, con relación al aporte entregado por las mujeres.
Se crearon Bancos Comunales en La Delicia, Chorrera, Santa Teresita y Tambo Huasha.
La participación de la mujer en la administración de los Bancos Comunales garantizó su sostenibilidad, además la mujer empezó a cambiar la estructura de liderazgo dentro de la comunidad asumiendo un papel importante en su desarrollo.
Pese a que CRS salió del área, los cuatro Bancos Comunales continúan operando con 0% de cartera perdida.
Incremento de ingresos, valorización del trabajo de la mujer y acceso de la mujer a la toma de decisiones en el desarrollo comunitario, constituyeron los principales resultados obtenidos mediante el establecimiento de Bancos Comunales.
SALUD COMUNITARIA
La incorporación del componente de salud en proyectos de agricultura, ha sido una experiencia importante, en razón del interés de la población en esta actividad, que permite complementar los servicios del proyecto en busca de mejorar las condiciones de vida de la población.
Importantes han sido los logros alcanzados en este componente que ha logrado superar las metas planteadas, logrando una cobertura del 125% de la meta propuesta por el proyecto.
Luego de CRS asumió la ejecución directa del proyecto, se modificaron los objetivos del mismo, buscando el cumplimiento de indicadores de impacto referentes a la disminución de morbilidad y mortalidad. El estudio de base del proyecto determinó un 78% en morbilidad, logrando a la finalización del proyecto disminuirla al 50%; además, se logró reducir al 36% el índice de mortalidad en la población en general anteriormente registrado en 54%, mientras que en la población menor se obtuvo un índice del 18% en este rubro.