LEGALIZACION DE TIERRAS
La resistencia inicial en asumir el reto de apoyar la legalización de tierras, se constituyó en una propuesta de amplia aceptación en la familia, especialmente de la mujer, debido al conocimiento que fue adquiriendo de que la tierra constituye un bien patrimonial, y por tanto, el destino de la propiedad está en manos de los dos cónyuges.
Bajo estas consideraciones, el proyecto plantea tramitar la legalización de 300 lotes de terreno, durante los tres años de ejecución del proyecto, meta demasiado optimista ante lo delicado del tema y la falta de experiencia en este campo.

El proceso de legalización de tierras partió con la firma de un convenio entre el Proyecto y el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario (INDA), implementado con la participación directa de campesinos, representados por un Comité Campesino de Legalización de Tierras, que asumió con responsabilidad la función de apoyar el engorroso trámite de titulación de tierras en estado de ilegalidad.
La resistencia inicial en asumir el reto de apoyar la legalización de tierras, se constituyó en una propuesta de amplia aceptación en la familia, especialmente de la mujer, consideramos, debido a que la tierras constituye unl bien patrimonial, aspecto que implica la imposibilidad de venta de los terrenos, sino no es en acuerdo entre los dos cónyuges.
En suma, de los 300 lotes que se planificó titular durante los tres años de ejecución del proyecto, se tramitó 1.300 lotes hasta la finalización del proyecto, ampliándose posteriormente a unos 1.800 lotes.
Es importante reconocer el compromiso asumido por el Instituto Nacional de Desarrollo Agropecuario – INDA / Regional Riobamba, quienes brindaron todo su apoyo para cumplir con este servicio en favor de los campesinos inicialmente de Calpi y San Andrés, venciendo la burocracia y tortuguismo de la sede central en Quito.
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